LA MEMORIA DEL MUNDO

El artista plástico, Gonzalo Cardozo Alcalá nos presenta “La memoria del mundo”, una muestra en la que, a través de esculturas en piedra, bronce, forjado, cerámica, entre otros materiales, plasma mensajes en diversas formas y temáticas.
De niño, en su natal Oruro, jugaba en el taller de carpintería de su padre, con herramientas y saldos de materiales que encontraba, con ellos construía formas… Dándose cuenta luego, de que “eso” era ser escultor. Desde entonces y con esos conceptos que se fueron quedando y acumulando en su mente, empezó a aceptar la definición de esfera…

La muestra que se exhibe en la Casa Municipal de Cultura “Raúl Otero Reiche” la integran más de 1000 esferas creadas por las manos de Cardozo y con el trabajo comunitario de su esposa y de sus cinco hijas. Bajo el concepto del artista, de que en esta vida todo es prestado, que la tierra y la roca nacieron el mismo día e Inspirado por la religiosidad andina, el mito y la leyenda “La memoria del mundo” es una propuesta escultórica que va más allá de presentar esferas de piedra, en diversas maneras, para convertirse en un mensaje en sí, de reflexión hacia la conservación del planeta y de sus recursos naturales.
Sobre esta exposición, que también, se presentó en el Museo Nacional de Arte, su director Edgar Arandia, expresó que “las esferas nos inducen a la idea de la perfección y es la forma que nos acerca a la idea de Dios… Nuestros abuelos, trasmitieron hace miles de años, que todos los seres vivos somos una sola esfera. En la piedra contaron que la tierra puede morir si creemos que sus frutos son riqueza sólo para unos pocos, si pensamos que cada insecto que mora en ella no es importante como nuestros hijos. Nuestros abuelos, ahora, nos están mirando desde cada esfera que Gonzalo Cardozo talló, amorosamente, durante una década, para recordarnos que nosotros somos sólo una parte de ella”.
La Casa Municipal de Cultura de Santa Cruz de la Sierra acoge esta muestra para brindarle al visitante una experiencia visual y táctil inédita a través de la diversidad de esferas que las manos de Cardozo forjaron y que nos invitan a ser cómplices de sus mensajes.